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sábado, 14 de julio de 2012

La Ruta Comunera

Algunos pueblos de Santander como Socorro, Pinchote o Barichara tienen su lugar en la historia como antecedentes a la revolución contra los españoles que culminaría con la independencia de Colombia.


De especial importancia es el episiodio conocido como La Rebelión de los Comuneros en 1781 el cual se desarrolla en Socorro cuando la valiente Manuela Beltrán rompe los edictos sobre los nuevos impuestos y comienza una revolución que contagia los pueblos vecinos y sus gentes terminan desafiando a la nobleza de la época. Serían traicionados pero su lucha no fue vana pues alimentó la resistencia de nuevas generaciones que a la postre liderarían la enmancipación de España.


Con tan fuerte antecedente histórico se comprende que esta zona de Colombia tiene bastante historia encima y por lo tanto tradición. Adicionalmente su geografía es muy rica y se ha convertido en destino obligado para deportistas extremos que cuentan con muchas opciones como torrentismo, rafting, parapente y espeleología entre otros.


Los Comuneros viajaron de Santander a Bogotá a hacerse oír. Yo viajo de Bogotá a Santander a explorar y por lo tanto es lo que yo llamo la Ruta Comunera, que no es exactamente la que siguieron estos proto-patriotas, pero se le acerca y que incluye a paradas intermedias.


Y no hay exploración completa si no se prueba la cocina. Con sorpresa revisé mis archivos y después de Bogotá es en esta Ruta donde he descubierto verdaderos tesoros gastronómicos que acá comparto, asi que si van viajando a Bucaramanga o incluso hasta la costa, les recomiendo parar y dejarse llevar por ciertos deliciosos manjares.


La primera parada es cerca a Ubaté y en la ruta que de Bogotá va a Barbosa pasando por Chiquinquirá.


La segunda parada ya es en Socorro, para probar un exquisito restaurante de carnes.


A continuación pueden llegar a San Gil y desviarse bien sea a Barichara, destino obligado si se hace turismo, para que prueben esta interesante carne en salsa de hormigas. 


O también pueden optar por ir al poco conocido Valle de San José a probar estos exquisitos chorizos en panela.


Entre San Gil y el Valle de San José está la hacienda el Calapo, cuyo café ya hemos probado y seguimos recomendando.


También pueden seguir hacia Bucaramanga y si entran al lindo Parque Nacional Chicamocha les recomiendo tomar el teleférico que comunica a la Mesa de los Santos y comer en Mercagan, un delicioso restaurante de carnes que reseñaré a su tiempo.


Como ven, en la Ruta hay bastantes lugares por conocer, lo agradecerán no solo la vista, también el paladar.



domingo, 18 de marzo de 2012

Andrés D.C.

El infaltable Andrés Carne de Res, no lo había querido reseñar. No por que me caiga mal sino por la dificultad que entraña querer reseñar un restaurante que más que eso es una experiencia. Les recomiendo la reseña que hace Ronald Schneider en sus aventuras gastronómicas Bogotá Divina, es un fiel retrato de lo que significa comer allá.
Para mi Andrés está atado a comer en familia, sobretodo con mi hermana y cuando podemos vamos a Chía pero hay ocasiones en las que el tiempo acosa y toca conformarse con buscar en Bogotá. Temía que Andrés D.C. en el Centro Comercial El Retiro en plena Zona Rosa de Bogotá fuera una pálida imitación del original pero para mi sorpresa conserva la misma experiencia, aunque un poco diferente.
Lo más interesante es ver que se divide entre varios pisos que a una manera casi dantesca reciben nombres como Cielo, Infierno Tierra o Purgatorio (Andrés dice que él no lo inventó sino los comensales).
La carta es gigantesca, pero cada quién tiene sus favoritos. Con mi hermana nunca dejamos pasar el exquisito maduro relleno de jalea de guayaba y queso; es todo un manjar.
También solemos pedir las papitas criollas, piedra angular de la gastronomía colombiana y que acompañadas con picante resultan sabrosas.











Picante rojo, casero y chimichurri para la carne, los tres deliciosos aunque a veces les falla el casero.








Mi favorito suele ser el Filet Mignon, termino medio con una deliciosa tocineta alrededor y salsa de champiñones, acompañado de ese inigualable tomate relleno de puré de papa y que lo complementa espectacularmente.
Y de tomar? aunque el plato merece un vino con mi hermana solemos pedir el delicioso y refrescante refajo, a la vieja usanza: 2 de aguila, 2 de colombiana y una copita de aguardiente. Si no lo han probado así, no se han tomado un verdadero refajo.
De postre una cuajada con melao que bastante grande si era y con todas estas calorías encima, la sonrisa de habernos dado un festín y con el resto de domingo para hacer la siesta, salimos de Andrés D.C. una vez más, encantados.

martes, 10 de enero de 2012

Toro Burguer

Últimamente voy cada semana a este restaurante y aunque su fuerte son las hamburguesas mi preferido es la carne; específicamente la media carne a la parrilla pues tiene 3 características que la hacen deseable: 1. tierna y jugosa a la parrilla; 2. delicioso acompañamiento de casquitos de papa y 3. Buen precio.
Acá viene con yuca pero porque no era mi plato
Me gusta además que le traen a uno ensalada la cual suele estar fresca y deliciosa y complementa muy bien la carne.
Si se trata de hamburguesas mi favorita es la ranchera, que trae frijoles, guacamole y toca con cubiertos porque a mano es difícil comerla.


Toro Burguer está en mi top de restaurantes de diario, no tan caro para considerarse almuerzo especial ni tan barato para considerarse corriente. El de la Av Jimenez me parece especialmente acogedor, aunque a veces se les daña el extractor y sale uno oliendo a asado.

jueves, 19 de mayo de 2011

El Toro Manso


Pedir carnes en Bogotá ha dejado de ser frustrante, sobretodo después de probarlas en Argentina donde aprende uno lo que en verdad es la carne: tierna, jugosa, con la grasa distribuida para que desarrolle todo su sabor.
Caminando por la octava, antes de llegar al retén que esta carrera tiene para evitar el paso de vehículos por la Casa de Nariño, vi este discreto restaurante, con fotos que anuncian cortes clásicos argentinos.

Siempre he pensado que alrededor del Congreso y de Presidencia deben existir buenos restaurantes carnívoros porque en algún lado deben almorzar los honorables funcionarios con sus exorbitantes sueldos. Y no me equivoco: tenemos Patagonia, Via Buenos Aires (antes Café de Buenos Aires), Mi Viejo, Rescoldos y otros que ya reseñaré en su momento.
Del Toro Manso debo decir que tiene un ambiente agradable, porque además de restaurante está pensado como galería, así que los cuadros que se observan son en su mayoría originales (hay incluso un Manzur pero no lo identifiqué). La casa en la que funciona, restaurada pero conservando elementos originales, contribuye enormemente a darle un sentido de originalidad.
El menú es considerablemente más variado que en los otros restaurantes clásicos argentinos. Ofrecen cortes tanto internacionales (Angus) como nacionales. Yo me fui por una punta de anca nacional termino medio, que estaba jugosa y su carne tierna (aunque no tanto como debería ser).
La foto sin flash no le hace honor al corte que en realidad era más bonito de lo que aparece
Para acompañarla elegí el puré de papas, que estaba bien preparado y para acompañar todo una helada cerveza, pan y rico chimichurri, el cual me sorprendió gratamente porque si bien hemos mejorado en carnes, no lo hemos hecho en chimichurri.
No era un día para postre y café, así que la reseña queda incompleta, pero me atrevo a augurar que no decepcionan.
Con tanta competencia me pregunto cuánto tiempo permanecerán, sin embargo su estratégica localización le da cierta ventaja y es común ver que es bastante frecuentado. Los precios en promedio superan los $30.000 por plato, lo que convierten esta opción en el lugar ideal para un almuerzo formal, casi a la sombra de los centros de poder en la capital.



sábado, 30 de abril de 2011

Archie's es mucho más que pizza

La pizza; nada mejor para acompañar una cerveza o para pedir un domicilio un día que no se quiere salir de casa. Como les conté respecto a Karen's y 1969 la pizza es un plato que se ha venido sofisticando con el tiempo y de ser comida rápida ahora es también gourmet.
Tal vez la pizzeria que más frecuento es Archie's (pizzeria es un decir porque realmente son trattoria), que tiene varias sedes en Bogotá y viene a ser algo así como la opción número 2 cuando Crepes y Waffles es la primera en términos de popularidad.
Mi favorita: la Archie's que es de carnes
Sus pizzas siempre están bien hechas lo cual es a veces un poco desafortunado porque los demás platos de la carta terminan relegados, así que me dí a la noble tarea de descubrir qué más ofrece ese menú.
Descubrí por ejemplo que la sopa de tomate es sabrosa, con croutones y un poco de crema de leche para balancear la acidez. Y las pastas suelen ser deliciosas aunque si debo anotar que no son tan recargadas como uno quisiera.
Escalopines. Deliciosos hasta el último bocado.
Si hay algo muy característico de Archie's y que nunca paso por alto es esa entrada de cortesía que consiste en un pan, muy rico por cierto, acompañado de aceite de oliva y balsámico y que abre tan bien el apetito.
Otra cosa que nunca olvido es pedir el aceite picante de la casa, que incluso venden para llevar. Me gusta porque a diferencia de los picantes tradicionales, éste tiene efecto retardado permitiendo saborear la pizza y picarse a dos tiempos, raro no?
Finalmente están los postres, de los cuales me gusta el chocoflan, muy parecido al de Watakushi pero este último es mejor.
El espresso lo hacen con café Juan Valdéz, sabe bien pero no entra en mi lista de los mejores de Bogotá.
Así que si está desprogramado y no quiere ir otra vez a Crepes, Archie's es una buena alternativa. Sus precios son más altos que los de 1969 (promedio $18.000), pero su calidad es mucho mejor. Eso si, no espere rellenarse, los platos tienen el tamaño justo para quitar el hambre no para salir rodando.

sábado, 23 de abril de 2011

Crêperíe Le Bonaparte - A la caza del pato 3

Ya me había llamado la atención este restaurante cuando quedaba sobre la Jimenez pero lo trasladaron y le perdí el rastro hasta que me topé con él justo al lado de la Plaza de Bolívar.
Es atendido por su chef, Jacky Pinaut y desde que uno se sienta la atmósfera resulta agradable, me recuerda los cafés de París uh lá lá. Pero en serio, es bonito por dentro y me trajo realmente buenos recuerdos de la ciudad luz, con su decoración tan francesa que fácilmente narra uno la historia de ese país con mirar los cuadros.


Su carta es amplia y variada y tienen un plato especial que será mencionado por el chef mientras le queden y tuvimos la fortuna de que fuera el pato la selección del día pues no me lo esperaba acá y en la carta no aparece. Yo me pedí lo más francés que pude encontrar, un chateaubriand bordelaise y mientras esperábamos decidimos probar el paté de la casa, que estaba buenísimo.
Una vez consumido llegaron los platos fuertes; el mio estaba muy apetitoso y la salsa bordelesa le quedaba tan bien que me extraña no haber lamido el plato. Bueno, para eso es el pan.
El pato también estaba delicioso, como ya he explicado acá y acá, ese sabor es ganador y en Le Bonaparte no fue la excepción. Los platos venían acompañados con vegetales los cuales más que nada fueron los que me rememoraron París.
Para el postre pedimos crêpe suzette, el cual ya describí en otro post y aunque no era tan espectacular como el de Les Halles si estaba bien rico; lo flamean en la mesa y le hace honor al restaurante pues si pone en grandes letras crêperíe es por algo. El dulce sabor estaba apenas para el espresso, el cual me dejó gratamente sorprendido y entra en la lista de los mejores espressos de Bogotá.
No se aprecia bien pero está ardiendo en las deliciosas llamas del Gran Marnier
Por sus características es un restaurante al que vale la pena invitar a alguien y salir bien parado, tanto en atención como en sabores y los precios apropiados para su categoría (plato promedio a $28.000). Me pareció perfecto para viernes y otra excelente opción para evidenciar que el centro tiene mucho por mostrar aún.

sábado, 19 de febrero de 2011

Cocina Creativa

Este restaurante queda en La Candelaria, como quien va para el Externado desde la cuarta.
Es pequeño y tiene unas sillas bastante pesadas a pesar de lo delicadas que parecen. Me gusta venir cuando quiero algo diferente a los almuerzos tradicionales. La comida suele ser muy bien preparada y equilibrada.
Sirven los 3 tradicionales platos, sopa, plato fuerte y postre pero lo interesante es su tendencia a prepararlos de una forma novedosa. Además suelen añadir pan, que no sé si lo hacen allí pero es bastante sabroso.
También me gusta el enorme cuadro de un gato azul de Efraín Maya que cuelga en una de las pequeñas paredes del lugar.

Le da bastante estilo al lugar que de por sí tiene una decoración agradable, apenas para un almuerzo de entre semana relajante y diferente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Coctel del Mar

     La tía Flor me llevó a un excelente sitio de mariscos, delicioso y barato. Lo bueno es que además de restaurante, también es mercado marino y ya he comprado varias veces en él (hay incluso ingredientes para sushi).
     Coctel del Mar queda en la Calle 67 con 17 y aunqué pasé frente a él muchas veces en mi ruta al trabajo jamás me detuve a contemplar qué pasaba allí. Si hubiera pasado un sábado habría visto enormes filas para entrar, lo que ya lo saca de esos secretos gourmet bien guardados en Bogotá.
     Mi recomendado, la cazuela de mariscos que es tan buena como la de Brisas del Caribe. Otro que recomiendo es la parrillada, sencillamente deliciosa y siempre tiene ese fresco sabor de mar que se nota recién traído de las costas del pacífico colombiano.
     Tiene varios pisos y hasta ascensor. Si van que sea temprano porque encontrar parqueadero es un dolor de cabeza.

martes, 30 de noviembre de 2010

Bandeja Paisa

Creo que ya había dicho que 2 de cada 3 almuerzos caseros bogotanos vienen con frijoles y que casi todos los restaurantes que ofrecen el tradicional corrientazo también venden bandeja paisa.
En el centro he encontrado multitud de "bandejas paisas" y debo decir que este hipercalórico plato me gusta mucho y suele ser servido en abundancia; pero hay un restaurante, Arepas y Carnes, que la sirve como quien sirve un verdadero pecado, con lujuria, obscenidad mejor, donde el plato rebosa con los distintos ingredientes y el mayor placer consiste en mezclarlos y echarle ingentes dosis de aji casero.
La bandeja apenas cuesta 9000 pesitos y es capaz de saciar a dos personas y rellenar a una sola y hay varios puntos en el Centro.





La preparación se me antoja deliciosa y es cierto, no se ve bonita pero sabe rico, excepto el chicharrón que a veces no lo preparan bien... aunque otras si y les queda crocante y sabroso.
Yo voy a la que queda frente a la Cámara de Comercio sobre la Carrera 9a con calle 16; también la he visto sobre la Calle 19 arriba de la 6a y me pareció ver una sobre la Carrera 13 por los lados de Ecopetrol.

domingo, 31 de octubre de 2010

La Florida 2

     Ya había hablado del espumoso y tradicional chocolate que se sirve en este lugar; pero tenía sorpresas adicionales!.
     Me contaron que La Florida también era restaurante... tal vez debí sospecharlo pero uno a veces no repara en todo lo que ve y así como si se pone atención mientras se camina por la séptima es posible ver fachadas de gran belleza e ignoradas, así mismo se pierden los detalles de los letreros. La Florida lo tiene bien clarito: Pastelería, Panadería, Salón de Onces y... Restaurante.
     Y en dónde pide uno el almuerzo? en el segundo piso, en el salón republicano, que bien bonito si es. Llegué allí con la esperanza de encontrar el esquivo Pato pues me aseguraron que estaba en la carta y efectivamente, aparece en la carta pero ya no lo preparan... lo que dará pie a mi futura entrega A La Caza del Pato.
     Pero volviendo a los almuerzos de La Florida, la carta es interesante, diríase que afrancesada y con buenas opciones. El menú del día es más barato que pedir a la carta como es usual en gran parte de los restaurantes de la ciudad. Barato es un eufemismo porque con casi 20.000 pesos entra más bien en mi categoría de restaurantes de jueves/viernes o de almuerzos especiales.
     De entrada había sopa o fruta, me incliné por la sopa que era una crema de frijol, muy rica debo decir y con pimienta extra para picar el apetito.
     A continuación elegí el cerdo en salsa de manzana, el cual estaba muy bien hecho y con ese toque entre rostizado y dulce que tanto me gusta. Venía acompañado por unos conos tipo crepe rellenos de verdura salteada al wok... suena sofisticado pero en realidad es sencillo y eso si muy rico.
     Finalmente hubo postre, una suave torta de naranja en su almíbar agridulce que remató bastante bien el plato.
     Así que en resumen fue una agradable sorpresa. Obviamente el principio de precaución exige ir varias veces para confirmar la calidad pero con esta primera prueba quedé con ganas de volver y por ahora lo recomiendo.

sábado, 5 de junio de 2010

Lemaitre

     En la sección de almuerzos especiales, que acabo de fundar porque si, reseño restaurantes de alto presupuesto, que no quiere decir que sean impagables (bueno, algunos tal vez) sino que por su ambiente o localización no están al alcance del almuerzo normal.
     Donde trabajo tenemos un club gastronómico cuyos miembros, cowworkers como diria una amiga, aún no saben que pertenecen a él. Ejerce cada que hay una fecha especial, normalmente un cumpleaños y entre todos le pagamos el almuerzo al agasajado. Otros dias que funciona el club son el dia de la madre, del padre, cuando llega algún invitado de otras latitudes o viene mi hermana que comparte conmigo el arte de ir a llenarse el estómago de manera sofisticada.
     De día de la madre fuimos a Lemaitre, un restaurante interesante que no sé si describir como de comida caribeña porque tiene más variedad que eso pero se acerca mucho a ese estilo. Estuvo delicioso.    

    De entrada un ceviche de la casa y tienen una interesante variedad, apenas para ir solo a comer entradas. Como cortesía nos ofrecieron unos pasabocas hechos con lentejas y salsa agridulce, estaban buenos aunque no sé si pasen la prueba y queden en la carta.

     De plato fuerte pedí Mero Mignon, pues apenas leí la descripción se me hizo agua la boca: mero a la parrilla con salsa de mostaza, miel y albahaca, todo eso sobre risotto de champiñones y verduras salteadas... ah y tocineta. Estaba tan bueno que me dió lástima que se terminara.

     Mis acompañantes pidieron la Combinación de la Casa que es medallón de lomo bastante jugoso...

...y la Delicia de Camarones, una cazuela que estaba increíble con su capa de gratinado y camarones en una mezcla que no cansa y que de todas formas tiene arroz de coco como acompañante para variar el sabor. Sobra decir que les agradezco por dejarme probar (en más de una ocasión) sus delicioso platos.

     El postre si no me mató pero estaba rico, pie de coco con helado de vainilla.

     Y, como no, para finalizar, la búsqueda del espresso perfecto, que es una cacería que tengo montada hace años en este tipo de restaurantes para evaluar la calidad del café que preparan y, la verdad sea dicha, rememorar una interesante época en un lugar remoto donde el esposo de una buena amiga me enseñó parte del secreto del espresso bien hecho y es un sabor que no he vuelto a encontrar... se le acercan, pero nada.

     Que si es caro? juzguen ustedes a mi no me parece tanto. Salí contento y eso, más que nada, indica que fue una buena elección.

martes, 25 de mayo de 2010

Goce Pagano

Qué hace un tradicional bailadero de salsa bogotano en un blog de comida?

La sencilla respuesta es que de dìa es restaurante. Claro, no se llama Goce Pagano como en la noche sino Wok y Parrilla y me parece atractivo primero porque queda sobre el eje ambiental de la Jimenez, frente a la Universidad de los Andes, asi que es una caminata agradable y los alrededores son amables con el peatón.



Adentro simplemente hay mesas, sillas, una barra que funciona tanto de dia como de noche y la cocina. El menú es variado y se presta a una amplia gama de presupuestos y consiste, su nombre lo dice, en preparaciones especializadas en Wok y carnes a la parrilla.

Los arroces suelen ser deliciosos y la barra de ensaladas si bien no es tan completa permite armar una bastante decente. Mi plato de elección suele ser el combo Wok y Parrilla, la carne me parece bien preparada y el acompañamiento de verduras salteadas con arroz es perfecto, a esto le agregan papa americana que es papa al vapor con una sabrosa salsa parecida al suero costeño que va muy bien con el plato (aunque uno desearía más de esa deliciosa salsa).



Los precios varian entre 5000 y 15000 pesos por lo que pude ver, el combo del que hablo sale por 13000 e incluye limonada. Es bastante comida y una buena elección si se tiene mucha hambre.

martes, 27 de abril de 2010

La Mulata

La comida cartagenera ha tenido últimamente bastante acogida en el resto del país... supongo que parte del auge es la contribución que hace Leonor Espinoza con su restaurante Leo Cocina y Cava, denominado por la revista Condé Naste Traveller como uno de los mejores del mundo y del cual espero algún día poder hacer su respectiva reseña.

Pero qué mejor forma de descubrir este tipo de cocina que yendo a su lugar de orígen? Obviamente harían falta muchos días para probar lo que Cartagena puede ofrecer y no hay tiempo de ir a todo pero con suerte y algo de búsqueda se pueden encontrar restaurantes bastante representativos.

Tuve la suerte de dar con La Mulata por recomendación de una amiga. Este restaurante, situado en la zona amurallada y sobre la calle Quero tiene un menú bastante interesante, mezcla de tradición y algo de fusión como ellos mismos se denominan.



El menú consta de 4 o 5 platos por cada día de la semana; asi que el lunes, día en que fui, había opciones como la carne en posta o róbalo con calamar. Cada plato viene acompañado de la sopa del dia, en este caso una exquisita sopa de lentejas, cuyo tamaño y sabor me dejó fascinado porque abre el apetito y prepara al comensal para atacar el plato fuerte.



Yo pedí carne a la posta, que tiene una reducción de panela (y en algunas versiones Kola Roman), además de clavos, lo que le da un sabor interesantísimo a la carne, que normalmente es punta de anca. Estaba adornada con ajonjolí e iba acompañada de unos deliciosos cascos de papa fritos, ensalada consistente en julianas de mango, lechuga y tomates con algo de vinagreta y una pirámide del infaltable y exquisito arroz con coco.

El pescado también estaba delicioso (que agradable cuando los compañeros de almuerzo le dejan a uno probar los platos). Noten la presentación... limpia y artística, un buen detalle a tener en cuenta.



Y claro, como esto es Colombia, nada mejor que acompañar el almuerzo con una bebida refrescante. En mi caso me incliné por la limonada de coco y vaya, que buena decisión, porque era generosa, dulce y deliciosa y en forma frappeada para calmar el calor que nos azotaba en este medio día.



Y después de tan apetitoso banquete, lo mejor fue el precio. En Bogotá rara vez se come tan bien y tan barato. La relación precio/calidad hace que este sea un lugar perfecto para almorzar bien y a diario aunque por lo que pude ver, es tan solicitado que si se llega un poco tarde tocará esperar a que haya una mesa disponible. Que agradables sorpresas las que tiene Cartagena.